Calamares a la romana

Ingredientes

(para 6 personas)

1 kg. de calamares o de chipirones de tamaño mediano/pequeño
Leche
2 dientes de ajo aplastados
Harina
Huevo batido
Aceite de oliva para freír
Sal

Preparación

Que nos limpien los calamares o los chipirones en la pescadería. Si la piel está fresca e intacta, conviene que no la retiren. Si hacemos la limpieza en casa, los pasamos por agua y separamos los cuerpos de los tentáculos. Limpiamos bien el interior y retiramos la pluma. Eliminamos de los tentáculos la parte de las tripas, el pico del animal y la bolsa de tinta adherida, que podremos congelar para una ocasión en la que hagamos una salsa de tinta negra.

Cortamos los cuerpos en arandelas, según el tamaño, intentando imitar el corte o la forma que consiguen en los bares y tabernas, de un grosor como de un dedo. Hacemos lo mismo con los tentáculos, si fueran muy grandes, los separamos en dos o tres trozos. Los sazonamos generosamente y los sumergimos en leche bien cubiertos, con los dientes de ajo aplastados. Los dejamos así varias horas, en la nevera.

Pasado ese rato, los escurrimos perfectamente. La leche se la damos al gato. Y los ajos para el que le gustan, se pueden freír con los calamares.

Acabado y presentación

Bien escurridos y secos de la leche, los pasamos de pocos en pocos por harina, los escurrimos del exceso y los sumergimos delicadamente en huevo batido, sin que se apelmacen, bien sueltos. Los freímos en abundante aceite de oliva caliente, escurriéndolos a una fuente. Ojo con las salpicaduras.

Terminada la fritura y escurridos sobre un trozo de papel secante, los servimos con gajos de limón y una cerveza bien fresca. Se pueden volver a sazonar si vemos que están ligeramente sosos.